viernes, 8 de febrero de 2019

***Ese paraíso de mi infancia***

***Ese paraíso de mi infancia***
Si pudiera comprarme un boleto
al pasado, si el Ángel que custodia
la muralla del tiempo,
se dejará sobornar,
volvería a ese paraíso
de mi infancia.

Pero el tiempo no extiende
visas por razones humanitarias,
ni entiende de nostalgias;
pero sino habré la puerta,
tampoco puede evitar,
que las ganas, se cuelen
por la ventana.

Quiero mudarme de nuevo
a ese barrio donde la alegría,
todos los días amanecía;
callejones que eran campos
de juego, de legiones de niños,
con pocos juguetes,
pero muchos amigos.

Quisiera regresar a esa
escuelita, que le puso freno
y aceleró mis primeros versos,
por eso de la ortografía;
quisiera volver a encontrarme
a Bandido y a toda la tribu,
para jugar al salir de la escuela,
una chamusca.

Allí donde nacieron esas
primeras historias que escribí
y nadie leyó...
Allí donde me ilusione
y la chica jamás se enteró.

Allí me excomulgo
la inteligencia, pero nunca
me falto imaginación;
allí se aceleró mi corazón
y conocí también la decepción.

En ese lugar, paraíso
de mi infancia y jardín
de mis primaveras,
donde mi generación,
dejo una huella profunda
en el camino.

Ah mi generación con
veintiunos en la billetera,
pero sin pisto,
generación que soñó
con los ojos abiertos
y por eso supo donde,
aterrizaron esos sueños.

La colonia y su calle amores,
su bulevar de las nostalgias
y ese desfile de bellas flores,
vestidas de colegiales,
todas las mañanas.

La colonia que en su momento
fue todo nuestro mundo,
el lugar donde jugamos,
donde peleamos y donde
también nos enamoramos.

Si pudiera bilocarme,
una parte de mí
viviría allí...
Allí donde se escribió
mi historia, callejones
de casitas iguales,
donde están mis más
bellas memorias.
Oxwell L’bu copyrights 2019

sábado, 2 de febrero de 2019

“La colonia sus aparecidos y demonios”

“La colonia, sus aparecidos y demonios”
Cuentan los pioneros, que algunos sitios , donde se instaló la colonia, eran parte de un cementerio y es por eso, que en lugares, como el lote donde se construyó posteriormente, el instituto Primero de Julio (Jornada vespertina) / Instituto Simon Bolivar Guatemala(jornada matutina) crecía la llamada flor de muerto y por las noches se decía, que se escuchaban voces de lamento y más de una vez se vieron cosas extrañas.

La colonia, como casi en toda Guatemala, sus calles están impregnadas de mitos y leyendas, cuyas historias pasan de generación en generación, por medio de la tradición oral.

La colonia 1ero de Julio, en sus más de cincuenta años de existencia, a sabido escribir su propia historia y en ella lleva cincunscritas sus leyendas, como una de las primeras “Taconcitos” cuya historia se remonta a inicios de la colonia, cuando una niña queda deambulando en las calles, dado que la madre la deja abandonada, hasta el día de hoy algunos vecinos dicen escuchar los pasos de los tacones, por las calles, principalmente en el área de la bomba de agua. Otras son los de los aparecidos, que al quedar sin tumbas, por la construcción del instituto deambulan por los callejones de la Isla o una de la que más conmovió a los vecinos, el de la enfermera que degollando a sus propios hijos les quito la vida y sus almas en pena aún piden auxilio en los callejones de la sexta avenida, entre 16 y 17 calles.

Las apariciones de La Llorona también han sido recurrentes, en diferentes épocas y lugares a lo largo y ancho de la Colonia. Hay algunos que cuentan haber visto a demonios en los barrancos( dado que la Colonia está rodeada de los mismos, con una pequeña entrada y salida de unos 200 metros) por eso es como una península incrustada en plena área metropolitana. Dichos barrancos fueron los lugares predilectos para jugar y aventurar de los patojos de las primeras generaciones, pero al caer la noche los demonios se hacías presentes y la única razón por la que no conseguían entrar a las calles y casas, es por hay angles que se dicen, custodian todo el perímetro de la misma. La colonia tiene una infinidad de historias y leyendas, pero contar la mayoría a su cabalidad implicaría más que un libro.
Oxwell L’ bu copyrights 2019
Fotografía cortesía de: Guate Terro Rfc
#LeyendasdeGuatemala