viernes, 15 de enero de 2021

“De regreso a la escuela”


 “De regreso a la escuela”

En medio de la pandemia, el regreso a la escuela, ya no es igual, pues sus aulas no escucharán la bulliciosa alegría de los niños, ni en el recreo se verá esas legiones de felicidad...


En aquellos años, luego de casi tres mese de vacaciones, para algunos regresar a la escuela, era un dolor de muela; para otros por el contrarío, era la oportunidad para ver a diario a sus más que compañeros, amigos, para aprender y de esa forma hacer retroceder a la cortina de la ignorancia.


No faltaba quienes se fueran de capiusa, ni tampoco quienes como estudiantes buscaban su reinvindicación, pues empezaban a comprender el sacrificio de sus padres.


Hoy por hoy la escuela, no ha dejado de ser, ese templo del saber, donde se aprende más que a recitar la lección a tener la convicción de que por pequeña que sea, cada uno puede hacer la diferencia... Hoy que las clases son virtuales y a las cuales, solo quienes pueden costear pueden ingresar; las escuelas parecen ciudades fantasmas, donde solo se escuchan los fantasmas de la alegría de aprender.

Oxwell L’bu copyrights 2021

#Regresoalaescuela

domingo, 3 de enero de 2021

Anécdotas...


 Esas cosas sencillas que a veces evocan,

anécdotas inolvidables...


Corrían los finales de los ochentas, cuando esta compañía, de comida rápida, ofrecía por la compra de sus productos, el poder adquirir, uno de estos peluches, los llamados Baby Muppets, los cuales eran uno diferente cada semana. Resultó novedoso y fueron muchos los que trataron de hacerse con uno.


Una de esas tardes de diciembre, en las cercanías de la sexta avenida, vi una cola, para entrar a aquel lugar y entre ellos a un joven, en el que se adivinaba el afán por hacerse de uno de los mentados peluches, específicamente, Baby Miss Piggy. Las unidades rápido del agotaron, pero el se quedó esperando, hasta que sacaran de las cajas, la nueva camada. Yo pensé que el joven se procuraba, uno para su novia. 


Cuando por fin la tuvo en sus manos salió corriendo, hacia una de las calles, que colindan con la sexta y cuál fue mi sorpresa, lo vi poniendo en las manos de una niña, de esas que venden en las aceras, la muñeca, así como el mentado happy meal. Ella con esa naturalidad y honestidad, lo abrazó y sonrió con tal dulzura, que creo que aquel joven, le iluminó el alma.

Oxwell L’bu copyrights 2021

#happymeal