martes, 27 de junio de 2017

"Cuando Éramos Patojos "

"Cuando Éramos Patojos"
Soy de la generación,  que nació el milenio pasado, esa que era feliz con cosas sencillas, que se volvía loca coleccionando estampillas o jugando con tapitas, cincos o un trompo.

Pues cuando éramos patojos, el tiempo era nuestro aliado y la fantasía dormía a nuestro lado.  Aquellos años tuvieron su encantó, pese a las dificultades que nunca faltan y a una que otra pena, como cuando nos sorprendían tocando timbres o rompimos un vidrio por estar chamusqueando.

Cuando éramos patojos eran tan fácil ser feliz y la amistad siempre iba acompañada por la complicidad en los juegos y las travesuras. A veces no cargabamos ni un centavo, pero nos sentíamos millonarios, llevando en los bolcillos, una navaja oxidada, un par de carteritas de fósforo, un anillo plástico  con poderes incluidos, unos cincos, la mitad de un chicle, la máscara del zorro, hecha con un pedazo de tela.

Cuando éramos patojos, nos pudieron faltar cosas, pero nunca un amigo, nos pudieron faltar juguetes pero nunca imaginación, nos pudo faltar dinero, pero para todos siempre habia, pues lo que había se compartía.
Oxwell L’bu Copyright © 2017
Foto: Paisajes De Guatemala Steve

viernes, 2 de junio de 2017

***El Terruño De Mis Amores ***

***El Terruño De Mis Amores***
Me gusta volver, presiso volver,
al terruño de mis amores...
Allí donde siempre es primavera
y siempre hay flores, cuyo aroma,
se impregna en el alma.

Me gusta volver al terruño
de mis inefables memorias...
Porque allí al encontrarme
con el pasado, este se hace
presente a cada paso.

Me gusta está tierra que me vio nacer,
me gusta porque tiene un color diferente,
porque la llevo en la piel,
porque corren por mis venas,
sus sabias morenas.

Me gusta reencontrarme
con mis raices...
Redescubrir mi cultura
y sus múltiples matices;
me gusta sentir que sigo
perteneciendo aquí
y saber que no fue un adiós,
el día en que me fui...
Oxwell L’bu Copyright © 2017

viernes, 19 de mayo de 2017

***Mi Barrio, Mi Colonia ***

***Mi Barrio, Mi Colonia...***
Cada paso es un suspiro,
cada cuadra, cada calle,
evoca mis memorias,
allí se escribió mi historia.

La colonia ha sido mi barrio,
mi lugar en esté mundo,
allí viví esos maravillosos años,
donde subes y bajas peldaños..

De niño fue mi campo de recreó,
sus cuadras laberintos de aventuras
y mis vecinos mis hermanos,
mi familia...

Allí jugué hasta el cansancio,
allí nunca me falto un amigo,
mi infancia como la de muchos,
fue de intensa felicidad.

En sus escuelas, institutos
y colegios me forjé,
en ellos obtuve lecciones
de vida...

En su iglesia y sus templos,
construimos comunidades
de fe, donde el espíritu se fortalece
y el alma se llena de paz y armonía.

Allí sobreviví un terremoto,
un ciclón  y esos años de represión,
donde en medio de gases lagrimogenos,
nos forjamos un porvenir.

Al llegar la adolecencía,
las esquinas eran esos lugares,
que convocaba a los amigos,
para contemplar a las flores del jardín.

Allí me nació aquel sentimiento,
allí viví aquella primera ilusión,
allí se me alboroto el corazón,
al ver los ojos de una princesa.

En sus calles vi al amor pasearse,
en sus rincones besarse
y al caer la tarde, cuando se
tiende ese manto de estrellas.

El alma evocando cosas bellas,
le daba al corazón  por escribir,
versos inefables que brotaban,
como flores en primavera.
Oxwell L’bu Copyright © 2017

martes, 16 de mayo de 2017

"A La Salida..."

"A La Salida...."
Esgrimiendo miradas desafiantes en su enojó, así los miran de reojo, el resto de la clase....Han dado su palabra, se encontrarán a la hora de la salida, para resolver esa disputa.

Los patojos, juegan juntos, son cómplices de travesuras y aventuras, pero nunca faltan las disputas y por ende las peleas; peleas que se suscitan, por pequeñas razones sin razón: por botar sin querer, queriendo la refacción del otro en el recreo, por un penalti que no fue en la chamusca, por mirar demasiado a la hermana del otro o por disputar quien le llevará los libros al salir a la doncella... O porque simple y sencillamente fulano y mengano, no se pueden ver ni en pintura..

Pero pelearse en las horas de escuela, suponía aparte de los golpes, alguna acción de diciplina, por lo que era mejor resolverlo a la hora de la salida. Y así se pasan contando los minutos, intercambiando miradas desafiantes  y cuando por fin, suena el timbre anunciando la salida, este también anuncia la pelea, en las bancas ya se han organizado las apuestas y como suele suceder, siempre hay alguien que hará las veces de narrador, siempre habrá alguien dispuesto a animar las porras y por supuesto el que hara, de referí  y poniendo su mano al frente les dira: El que escupa primero, dara el primer golpe y el resto formará una rueda, para que nadie interfiera en la pelea.

Los patojos se hagaran a trompadas, a veces corre sangre, pero sin importar quien ganó  o quien perdió, los susodichos volverán a ser amigos.
Oxwell L’bu Copyright © 2017

domingo, 23 de abril de 2017

"El Legado Del Padre Antonio "

"El Legado Del Padre Antonio"
Llegó de España a misionar, sin imaginar que en la colonia, se iba a quedar...

Llegó un mes de abril, con su mirada observadora y su pinta conmovedora,  aquel fraile dominico, cuya vocación era la evangelización, con su acento tan particular y esas ganas de trabajar, por una parroquia, a la que llegó  a amar, quizás tanto como su patria del otro lado del mar.

Era un hombre visionario, que no sólo proyecto sino construyó con sus propias manos, lo que él veía en sus sueños. Llegó a un templo casi inexistente, donde poca gente se sentía convocada a servir. El le dio organización y liderazgo a la parroquia, pese a ser estricto, le dio a sus feligreses la posibilidad de tener  iniciativas. Así poco a poco, se fueron formando, grupos de cristianos comprometidos, con los cursillistas, la legión de María,  la Renovación Carismatica católica entre otros.  Era un sacerdote casamentero, pues a parejas que el sabia, viviendo en libre unión, las motivaba para que se casaran y velaba por la educación religiosa de tantos niños que jugaban en aquel inmenso parque de recreó, que eran las calles de la colonia...Pero además de eso socorrida a los necesitados, no pocas veces se vio, a familias completas en dificulrades, viviendo en la casa parroquial, la cual era también su residencia.

Pero aparte de todo su esfuerzo y trabajo parroquial, el soñaba con construir en la colonia, una especie de basílica, a lo cual dedicó el resto de su vida (y tenía razón, pues en lo que despues, llego a ser el salón parroquial, la gente no cabía). Por otra parte  siento el patrón de la colonia, Jesús Resucitado, él incistia, en que dicha celebración y prosecion  deberían de tener, aún más solemnidad que los demas cortejos prosecionales de la semana santa, pues repita lo que dice, San Pablo: Si Cristo no hubiera resucitado en vano sería nuestra fe.

Fue a finales de los 70's  que el padre se hizo de una pequeña imagen, de Jesús Resucitado,  la cual el ponía  en una pequeña prosecion y  era cargada alrededor del templo, principalmente por niños, el día de la resureccion. Pero el padre Antonio, pensaba que Jesús Resucitado y la parroquia merecían mucho má, fue así que saco aquella pequeña prosecion por las calles, a principios de los ochentas, con la ayuda de feligreses, los cursillistas, la renovación carismática y el grupo scout 51.  Para mediados de los ochentas, padre Antonio mando ha hacer una imagen, de tamaño mayor, en los talleres de Don Julio Dubois. Por esos años el grupo de Renovación, con ayuda de vecinos entuciastas iniciaron la tradición, de hacer alfombras, que se extendían en todo el paso por las calles de la colonia

Han pasado los años y el legado, del Padre Antonio, así como su visión, sigue encontrado eco en las nuevas generaciones, pues aparte de mantenerse viva, va creciendo y haciendose más solemne y significativa dicha celebración, pero más que eso, esa comunidad de fe a la que é, le dio liderazgo y sobre todo su trabajo incansable, sigue viva.
Oxwell L’bu Copyright © 2017

domingo, 19 de marzo de 2017

***¡ Sé Feliz! ***

***¡Sé Feliz! ***
¡Sé feliz!  Sin ese narcisismo
que apaga la hoguera
y acaba en egoísmo;
¡Sé feliz! Con esa alegría
que se derrama como empatia,
porque la felicidad compartida,
es doblemente vivida.

¡Sé feliz! No busques el entretenimiento,
que solo te distrae de la vida,
no mates el tiempo en cosas sin sentido,
no olvides que cada latido cuenta,
porque cada uno es un milagro.

Sé feliz!  Pero que tu felicidad,
no sea circunstancial,
sino que burbujee por tus
venas cual agua mineral,
impulsada  por todos esos
anhelos que llevas en el corazón.

¡Sé feliz! Pero no pongas tu felicidad,
en cosas que a la larga no valen la pena,
cosas que son perecederas y pasajeras,
no te amares a las posesiones,
atesora esas pasiones,
que solo pueden provocar,
la amistad y el amor.

¡Sé feliz! Sin pretender apropiarte,
de la vida de las personas,
recuerda que ellos también
son peregrinos y al igual que tú,
están de paso por la vida.

¡Sé feliz! Sin idealizaciones,
no esperes nada perfecto,
porque lo perfecto es inhumano;
no olvides que todo tiene
un costo de oportunidad
y por eso no hay dos glorias juntas.

¡Sé feliz! Compromete con ello,
porque quien es feliz,
no anda jodiendole a nadie la vida,
por lo contrario es feliz con el pan diario,
tiene gratitud en el corazón  y va sembrando
flores por la vida...¡Sé feliz! .
Oxwell L’bu Copyright © 2017

miércoles, 15 de marzo de 2017

***Sin Restricciones De Tiempo***

***Sin Restricciones De Tiempo***
Cómo espero ese momento
en que dan las seis,
el momento mágico para irte a ver.

Porque todo mi día gira
en torno a ese momento,
el momento en el que mi día
se llena de la luz de tú presencia.

Va cayendo la tarde y tiende
su manto sobre la cúpula de la iglesia,
empiezan a doblar las campanas,
como anunciando nuestro encuentro.

Yo me apresuró, corro hacia ti,
con las ancias del niño que espera
con las ganas del adolecente demente,
con la prisa de quien desepera.

Nuestros encuentros tienen la magia
de la sencillez, el encanto de lo significativo,
pero sobre todo ese toqué sublime
de tu presencia.

Pero las horas son tan cortas,
los momentos tan efímeros,
será por eso que siempre tengo
ser de ti...

Sed de tus besos, de tus caricias
pero sobre todo de esos momentos
que son tan nuestros pero que se nos escapan
así tan de repente.

Sera por eso que amanezco
contando las horas
que me separan de ti
y vivo sólo para ese encuentro.

Y me pregunto cuando
sera ese día  en que el tiempo
deje de ser nuestro verdugo,
cuando sera ese día sin despedida.

Cuando el tiempo nos dejará
de restringir y podamos al fin vivir,
esas cosas sencillas que nos
hacen el día...
Oxwell L’bu Copyright © 2017