jueves, 6 de septiembre de 2012

***A La Novia Que Me Dejo***

***A La Novia Que Me Dejo***
A usted que hace tiempo
me olvido…
A usted que un día hasta
las lagrimas me amo.

Me pregunto si sabrá
que aun la recuerdo,
sin tristeza, ni amargura,
...
podría decir que con alegría.

Le diré que sin usted sobreviví,
que aprendí a vivir,
convirtiendo su recuerdo,
en el antídoto…

Si el antídoto…
Contra la tristeza,
que me dejo,
su partida.

Nunca más volví
a saber de usted.
pese a la insistente
necedad con que pregunte.
 
En cambio usted,
me enterró en vida,
puso la lapida sobre
mi tumba en la despedida.

Aun así quiero decirle,
que aun la recuerdo,
no solo por lo que fue,
también por lo que pudo ser.

Sé que soy el gran ausente
en su vida, aun que nadie
le preguntara por mí,
aun usted no me extrañe.
Aun así usted que me dejo,
a usted que me olvido le diré:
que aun la recuerdo sabiendo
que llegara el día en que me recuerde.
Oxwell L’bu Copyright ©2012
Imagen: Internet

lunes, 3 de septiembre de 2012

***En Esa Fiesta...***


***En Aquella Fiesta…***
Asistí aquella fiesta
sin invitación…
Cargando una cajita vacía
decorada de papel fantasía.
con la intensión de ir a bailar,
sin saber que allí al amor iba a encontrar.

De traje completo,
...
camisa impecable
y corbata azul;
Fue sencillo entrar
a aquella fiesta,
en medio de la confusión.

La gente me veía,
preguntándose:
¿Y a este quien lo invito?
Pero todos suponían,
que era amigo del amigo
de alguien que nunca llego.
 
Yo te mire…
Contemplando esos ojos
como carambolas me cautive,
casi me animé a sacarte a bailar,
pero eras la chica más popular,
preferí esperar.

Sin ser un carita o un catrín,
pero si un consumado bailarín,
saque a bailar a unas de las chicas,
que no dejaba de moverse en su lugar
y al rato todos nos empezaron a mirar.

Sin ser invitado me sentí
el huésped más apreciado,
en la mesa donde me senté
no faltó la comida,
las bebidas y la compañía,
Pero tú ni me volteabas a mirar.

En la primera oportunidad,
te invite a bailar…
Estabas radiante, eras en
ese jardín la rosa más hermosa
y bailabas con la gracia
de una mariposa.
 
Pero luego de la primera pieza,
me dijiste que te necesitaba sentar,
yo te lleve a tu mesa,
un tipo llego con una cerveza
y sin palabras me mando a volar.

Yo seguí bailando,
sentía a tus ojos mirando
y francamente yo ya no
podía apartar mis ojos de ti,
¿Fue como un embrujo?
No lo sé, solo sé que produjo algo en mi.

Con el mentado tipo,
te pusiste a bailar….
Y luego de un momento
sin pensarlo dos veces,
me acerque y ahora
fui yo el que lo mando a volar.

El resto de la noche bailamos
y sin palabras nos dijimos
tantas cosas…
Nos dejamos llevar por la música
y ese algo que empezaba a nacer,
nos hicimos cómplices de un sentimiento.

Aquel tipo no dejaba de fastidiar,
hasta que lo pusimos en su lugar;
la noche era nuestra
era como si en aquel salón,
estuviéramos solo tú y yo,
bailando bajo la luna.

Sentimos una mutua atracción,
algo parecido al magnetismo
de dos polos opuestos que se atraen,
como dos superficies pegadas con superglue,
como la gravedad que te mantiene
atado al suelo.

Poco a poco todos se empezaron a ir,
nosotros no nos queríamos despedir;
yo me moría por darte un beso,
sentirte tan cerca, respirar tu aliento,
era como llevar a un niño a una dulcería,
donde solo podía mirar…


 Tú dijiste: -Me tengo que ir
Fue como si empezara a morir
o como alguien que lo despierta
el reloj a las cuatro de la mañana,
de un sueño del que no se
quiere despertar.

Tú pusiste un beso en mi mejía,
yo me quede frio como el acusado
que en la corte acaba de recibir su condena;
quise gritar ¡No te vayas nena!
Pero las palabras se quedaron ahogadas
en mi garganta.

Luego reaccione y detrás de ti me fui,
pero el carro donde ibas,
había emprendido la marcha…
Yo corrí pero fue en vano
y con un dejo de tristeza,
vi como el carro entre la neblina se perdía.

Con un dejo de desencanto,
empecé a caminar….
Silbando la última canción
que bailamos, de tu carita
de niña me empecé a enamorar,
 sabiendo que no te volvería a mirar.

Me recrimine una y otra vez
el no haberte preguntado,
por tu número de teléfono,
aun así me dije que movería
cielo y tierra para volverte
tan solo una vez más.

Eso iba pensando,
cuando un vehículo en mi
camino se cruzo…
Eras tú te bajaste y de improviso
en la boca me besaste,
poniendo una nota en mi mano.

Así comenzó aquella historia,
que dejo una huella en mi memoria,
que aun las olas del tiempo,
no han logrado borrar,
pues no pierdo la esperanza
de un día volverte a encontrar.
Oxwell L’bu Copyright ©2012
Imagen: Internet

domingo, 26 de agosto de 2012

***Mujer Chapina***

***Mujer Chapina***
Entre estambres y pistilos,
este jardín se ha abierto
a la vida para perpetuar
la belleza…

Pues en esta tierra de eternas
y coloridas primaveras,
¿Cómo el creador? Iba a obviar
...
a su creación mas bella.

Y para darle plenitud a su creación,
te hizo de maíz y monja blanca,
te dio alas de quetzal y raíces
profundas como lceiba.

Te dio melena de selva virgen,
ojos de lucero de la mañana,
sonrisa de abril y labios carnosos
como los frutos de esta tierra.

Trazo tus curvas como montañas
empinadas desde donde se
tocan las estrellas y a tus pechos
de volcan les dio esa sabia.
 
Con tus manos de mujer,
haces magia en la cocina,
acentuando con esa sazón,
los sabores y aromas de esta tierra.

Mujer Chapina tú que eres constructora,
arquitecta e ingeniera,
de orígenes nuevos y paradigmas,
que retan y animan.

Tú que con coraje y determinación,
con thechos construyes
y edificas esta nación,
poniendo alma y corazón.

Mujer chapina,
que en tus encantos,
haces presente el cielo
aquí en la tierra.

Te he tenido junto a mí,
desde que a la vida amanecí
y no quiero que me faltes
el dia mi partida
 
Porque yo a ti mujer,
te venero como madre,
te disfruto como patoja
con tus locuras y travesuras.

Tú eres esa novia coqueta
e impetuosa…
Con tus encantos de mariposa,
enamoras el alma.

Pues tú eres hombro donde apoyarse,
mano que con ternura acompaña,
tmar altivo y océano
en calma.

Mujer chapina eres plenitud
en nuestras vidas,
eres amor a flor de piel,
eres dulzura en la hiel.

Por eso eres de esta tierra
la gracia y alegría…
Eres la esperanza y razón
con que amanecemos cada día.
Oxwell L’bu Copyright ©2012
Imagen: Internet

Poema: Erick Bernabé Barrondo García


jueves, 31 de mayo de 2012

“Los Zompopos De Mayo”

“Los Zompopos De Mayo”
(Crónica De Los Conatos de Invierno en Guatemala)

Meteorólogos de esos conatos de invierno chapines, cuando a los patojos se le mojan hasta los calcetines… Que desde sus nidos de aserrín, se hacen en mayo tan evidentes como un polvorín.

En el mes en que se celebra a la “Doncella del Cielo” y mostramos más amor a la madre y los primeros aguaceros se hacen presentes. Es en este mes cuando el cielo llora de felicidad mientras el sol se sonríe y la luna s...e desvela contemplando las flores. En las calles se ve a los patojos chapoteando en los charcos felices en los charcos que se forman en la vereda del camino, otros mas allá haciendo carreritas con barquitos de papel en las corrientes de agua, que se forman cerca de las alcantarillas, otros más tirándose bolas de lodo y los mas traviesos casando zompopos de mayo.

La casería iniciaba con las primeras lluvias, que era cuando dichos insectos salían por montones de sus nidos subterráneos, los patojos se esforzaban por atrapar a los más grandes, aun que el aguijón de sus picadura les dejara la mano hinchada. Algunos los casaban por pura diversión, otros para cocinarlos y comerlos tostados, pues decían que sabían delicioso y además eran una fuente de proteínas.

Otros que no se escapaban de la vigilancia inquisidora de los patojos, eran los ronrones, que solían volar como si anduvieran borrachos, siempre chocándose contra las paredes y las cosas, cuando caían así todos atolondrados, los patojos a toda prisa los metían en un frasco, para luego amarrarles una para con un hilo y dejarlos volar, cual si fueran helicópteros haciendo círculos. Sé que mas de alguien juzgara estos juegos de los patojos, pero la verdad no lo hacen por maldad. Siendo los zompopos de mayo parte del invierno chapín, no es de extrañar que al igual que la lluvia los patojos lo suelan disfrutar.
Oxwell L’bu Copyright ©2012

martes, 10 de enero de 2012

***Por Esa Benditas Calles***

***Por Esa Benditas Calles***
Una callada quietud invade mi alma,
un remansó de recuerdos navegan
en mi corazón…

... Siento los aromas de mi infancia,
los perfume de mi juventud
y despierta en mi ese inquietud.

En momentos así duele la distancia,
el tiempo se convierte en verdugo
y la nostalgia es un dulce veneno.

La melancolía es compañía
recurrente en el presente,
que es como humo que se escapa.

Aun sabiendo que se nada contra
la corriente…
El corazón y la mente toman el riesgo.

Porque quieren llegar a la fuente
de ese caudal para quedarse,
en ese manantial de recuerdos.

Entonces las memorias empiezan
a fabricar espejismos…
Y de repente te vez en aquel lugar.

En esas benditas calles,
donde jugaste de pequeño,
en aquel inmenso parque de recreo.

Vez esas caritas sucias de felicidad,
con pantaloncitos cortos
y las rodillas reventadas de alegría.

Llega a tal punto la nostalgia y el anhelo,
que uno daría la vida por volver.
a esas a aquel lugar…

Volver a estrechar las manos,
de aquellos que fueron tus cómplices,
de travesuras y enredos.

Volverse a revolcar en el polvo
de esos campos cubiertos de alegría,
donde los sueños daban sus primeros pasos.

Sumergido en la nostalgia llegar a ese
preciso instante, cuando el amor
se cruzo en tu camino.

Distrajo tu atención y te diste
un tropezón que te hizo
tocar el cielo….

Porque esa primera ilusión,
provoco estragos en tu corazón,
que por momentos sigue siendo una obsesión.

Te basta con cerrar los ojos para ver
su sonrisa angelical iluminando
tu horizonte…

Te vez solo en la tu habitación,
ensayándote de poeta o cantor,
porque a tu puerta ha tocado el amor.

Con ese sabor dulce en la boca,
que atrae bellos recuerdos,
como abejas al panal.

Vez nuevamente a tus amigos,
reunidos en la cuadra,
para hacer fiesta en un día normal.

Cierras los ojos nuevamente y abres
de par en par las puertas del corazón,
para volver a sentir esa emoción.

De verte en esas calles donde caminando,
descubriste el camino que conduce
al cielo…

Entonces te das cuenta que esas realidades,
siguen gravitando en otra dimensión,
a la que es capaz de alcanzar el corazón.

Escuchas la música de tu juventud
y por un momento mágico,
vuelves a caminar por esas calles.
Oxwell L’bu Copyright ©2012