jueves, 1 de agosto de 2013

"Esas Cositas Y Juegos De Mi Infancia”

Esas Cositas Y Juegos De Mi Infancia”

Crecimos sin ese afán de tener el último video juego de moda…Sin todas esas cosas que consumen tiempo sin dar mayor felicidad y a decir verdad no nos hicieron falta para vivir una niñez a la que más de una vez se quisiera regresar.

Rodillas en tierra, con los pies empolvados sonorizas por do quier, disputando torneos, donde los cincos eran los trofeos, apetecidos por los patojos…Aquellos juegos tan sencillos pero llenos de ese encanto..., donde la imaginación, aceleraba el corazón…Nos llenaba de pasión correr detrás de un balón, nos llenaba de alegría, la compañía de nuestros cómplices de juego.

Me toco crecer, con esa generación, donde el juguete más extraordinario, que uno podía poseer, era una pelota, no por su valor monetario, sino porque era el juguete que a diario, convocaba a los amigos del barrio. No tuvimos juguetes sofisticados, es verdad, no navegamos por el internet, más bien jugamos en las calles, no textiamos. Sino persona a persona, nos carcajeamos, reímos y lloramos, no nos preocupaba compartir fotos en tiempo real, sino realmente divertirnos.

Nuestra pantalla de juego eran los callejones donde crecimos, laberintos de felicidad, donde todos nos conocíamos y nuestro control remoto eran esas ganas de jugar. En nuestro baúl de los recuerdos no hay juguetes sofisticados y onerosos, solo cosas sencillas como un trompo, unos cincos, un puñado de carteritas de fósforos, una pelota hecha con medias viejas de mama, unos hules, un capirucho, un yoyo, una navaja oxidada, un balón plástico, pero sobre todo nuestra inocencia, mesclada con esa felicidad, a veces tan difícil de encontrar.
Oxwell L’bu Copyright ©2013

sábado, 29 de junio de 2013

***Calles Cubiertas De Primavera***

***Calles Cubiertas De Primavera***
¡Oh! Calles cubiertas de primavera por donde camine… Calles donde estas las huella de mi hermosa niñez, donde pudieron haberme faltado juguetes pero no amigos, calles que fueron nuestro parque de recreo.

¡Oh! Calles de mi colonia de casitas iguales, donde camine lleno de ilusión con la lista incompleta de los útiles escolares, pero con la convicción de que la escuela era un lugar más que para aprender el ABC.

¡Oh! Calles pintadas de prim...avera, de jardines chiquitos y multicolores, donde las flores expelían aromas a durazno, calles de esquinas singulares, donde los postes eran los pilares, donde se reclinaban los muchachos esperando a las colegialas pasar… Calles que abrigan aquellas primeras ilusiones, alumbradas por la luna de abriles eternos, bajo cielos donde las estrellas parecían lucecitas de navidad. Calles donde me afane esperando a que la niña más bella del barrio saliera a comprar el pan. Calles donde di mi primer beso ese de pescadito que se da en un rinconcito.

¡Oh! Calles de la Primero de Julio donde soñé despierto, done de tanto caminarlas gaste la suela de mis zapatos y aun que bien lustrados, los agujeros en la suela los cubría con un cartón; calles donde se ha quedado mi corazón, al recordarlas, se me viene una tremenda obsesión, de querer volver a caminar por ellas, pues allí nunca fui un desconocido, pues allí siempre encontré el saludo amable y esa sonrisa inevitable.

¡Oh! Calles inolvidables que me evocan tantos recuerdos, que despiertan en mi esa melancolía que te deja un sabor rico en la boca… ¡Oh! Calles vestidas de primavera donde conocí la amistad verdadera, esa que supera los años y se sostiene aun en la distancia.
 
Si algún día vuelve a caminar allí, descalzare mis pies para volver a encontrar mis huellas, para volver a encontrarme a mí mismo, pues me doy cuenta que cuando partí buscando un sueño, dicho sueño no era otro más que el que en tus calles soñé y que fue el que deje.
Oxwell L’bu Copyright ©2013
Fotografía: Julio Debroy

martes, 9 de abril de 2013

En La Colonia


 

Allí compartí mis juegos de infancia, allí nacieron mis primeras ilusiones, allí bese a la primera doncella y descubrí que con cada amor nace una estrella… Allí me trasforme en ese punto en el universo escribiendo versos mientras cae la tarde.    

jueves, 6 de septiembre de 2012

***A La Novia Que Me Dejo***

***A La Novia Que Me Dejo***
A usted que hace tiempo
me olvido…
A usted que un día hasta
las lagrimas me amo.

Me pregunto si sabrá
que aun la recuerdo,
sin tristeza, ni amargura,
...
podría decir que con alegría.

Le diré que sin usted sobreviví,
que aprendí a vivir,
convirtiendo su recuerdo,
en el antídoto…

Si el antídoto…
Contra la tristeza,
que me dejo,
su partida.

Nunca más volví
a saber de usted.
pese a la insistente
necedad con que pregunte.
 
En cambio usted,
me enterró en vida,
puso la lapida sobre
mi tumba en la despedida.

Aun así quiero decirle,
que aun la recuerdo,
no solo por lo que fue,
también por lo que pudo ser.

Sé que soy el gran ausente
en su vida, aun que nadie
le preguntara por mí,
aun usted no me extrañe.
Aun así usted que me dejo,
a usted que me olvido le diré:
que aun la recuerdo sabiendo
que llegara el día en que me recuerde.
Oxwell L’bu Copyright ©2012
Imagen: Internet

lunes, 3 de septiembre de 2012

***En Esa Fiesta...***


***En Aquella Fiesta…***
Asistí aquella fiesta
sin invitación…
Cargando una cajita vacía
decorada de papel fantasía.
con la intensión de ir a bailar,
sin saber que allí al amor iba a encontrar.

De traje completo,
...
camisa impecable
y corbata azul;
Fue sencillo entrar
a aquella fiesta,
en medio de la confusión.

La gente me veía,
preguntándose:
¿Y a este quien lo invito?
Pero todos suponían,
que era amigo del amigo
de alguien que nunca llego.
 
Yo te mire…
Contemplando esos ojos
como carambolas me cautive,
casi me animé a sacarte a bailar,
pero eras la chica más popular,
preferí esperar.

Sin ser un carita o un catrín,
pero si un consumado bailarín,
saque a bailar a unas de las chicas,
que no dejaba de moverse en su lugar
y al rato todos nos empezaron a mirar.

Sin ser invitado me sentí
el huésped más apreciado,
en la mesa donde me senté
no faltó la comida,
las bebidas y la compañía,
Pero tú ni me volteabas a mirar.

En la primera oportunidad,
te invite a bailar…
Estabas radiante, eras en
ese jardín la rosa más hermosa
y bailabas con la gracia
de una mariposa.
 
Pero luego de la primera pieza,
me dijiste que te necesitaba sentar,
yo te lleve a tu mesa,
un tipo llego con una cerveza
y sin palabras me mando a volar.

Yo seguí bailando,
sentía a tus ojos mirando
y francamente yo ya no
podía apartar mis ojos de ti,
¿Fue como un embrujo?
No lo sé, solo sé que produjo algo en mi.

Con el mentado tipo,
te pusiste a bailar….
Y luego de un momento
sin pensarlo dos veces,
me acerque y ahora
fui yo el que lo mando a volar.

El resto de la noche bailamos
y sin palabras nos dijimos
tantas cosas…
Nos dejamos llevar por la música
y ese algo que empezaba a nacer,
nos hicimos cómplices de un sentimiento.

Aquel tipo no dejaba de fastidiar,
hasta que lo pusimos en su lugar;
la noche era nuestra
era como si en aquel salón,
estuviéramos solo tú y yo,
bailando bajo la luna.

Sentimos una mutua atracción,
algo parecido al magnetismo
de dos polos opuestos que se atraen,
como dos superficies pegadas con superglue,
como la gravedad que te mantiene
atado al suelo.

Poco a poco todos se empezaron a ir,
nosotros no nos queríamos despedir;
yo me moría por darte un beso,
sentirte tan cerca, respirar tu aliento,
era como llevar a un niño a una dulcería,
donde solo podía mirar…


 Tú dijiste: -Me tengo que ir
Fue como si empezara a morir
o como alguien que lo despierta
el reloj a las cuatro de la mañana,
de un sueño del que no se
quiere despertar.

Tú pusiste un beso en mi mejía,
yo me quede frio como el acusado
que en la corte acaba de recibir su condena;
quise gritar ¡No te vayas nena!
Pero las palabras se quedaron ahogadas
en mi garganta.

Luego reaccione y detrás de ti me fui,
pero el carro donde ibas,
había emprendido la marcha…
Yo corrí pero fue en vano
y con un dejo de tristeza,
vi como el carro entre la neblina se perdía.

Con un dejo de desencanto,
empecé a caminar….
Silbando la última canción
que bailamos, de tu carita
de niña me empecé a enamorar,
 sabiendo que no te volvería a mirar.

Me recrimine una y otra vez
el no haberte preguntado,
por tu número de teléfono,
aun así me dije que movería
cielo y tierra para volverte
tan solo una vez más.

Eso iba pensando,
cuando un vehículo en mi
camino se cruzo…
Eras tú te bajaste y de improviso
en la boca me besaste,
poniendo una nota en mi mano.

Así comenzó aquella historia,
que dejo una huella en mi memoria,
que aun las olas del tiempo,
no han logrado borrar,
pues no pierdo la esperanza
de un día volverte a encontrar.
Oxwell L’bu Copyright ©2012
Imagen: Internet

domingo, 26 de agosto de 2012

***Mujer Chapina***

***Mujer Chapina***
Entre estambres y pistilos,
este jardín se ha abierto
a la vida para perpetuar
la belleza…

Pues en esta tierra de eternas
y coloridas primaveras,
¿Cómo el creador? Iba a obviar
...
a su creación mas bella.

Y para darle plenitud a su creación,
te hizo de maíz y monja blanca,
te dio alas de quetzal y raíces
profundas como lceiba.

Te dio melena de selva virgen,
ojos de lucero de la mañana,
sonrisa de abril y labios carnosos
como los frutos de esta tierra.

Trazo tus curvas como montañas
empinadas desde donde se
tocan las estrellas y a tus pechos
de volcan les dio esa sabia.
 
Con tus manos de mujer,
haces magia en la cocina,
acentuando con esa sazón,
los sabores y aromas de esta tierra.

Mujer Chapina tú que eres constructora,
arquitecta e ingeniera,
de orígenes nuevos y paradigmas,
que retan y animan.

Tú que con coraje y determinación,
con thechos construyes
y edificas esta nación,
poniendo alma y corazón.

Mujer chapina,
que en tus encantos,
haces presente el cielo
aquí en la tierra.

Te he tenido junto a mí,
desde que a la vida amanecí
y no quiero que me faltes
el dia mi partida
 
Porque yo a ti mujer,
te venero como madre,
te disfruto como patoja
con tus locuras y travesuras.

Tú eres esa novia coqueta
e impetuosa…
Con tus encantos de mariposa,
enamoras el alma.

Pues tú eres hombro donde apoyarse,
mano que con ternura acompaña,
tmar altivo y océano
en calma.

Mujer chapina eres plenitud
en nuestras vidas,
eres amor a flor de piel,
eres dulzura en la hiel.

Por eso eres de esta tierra
la gracia y alegría…
Eres la esperanza y razón
con que amanecemos cada día.
Oxwell L’bu Copyright ©2012
Imagen: Internet

Poema: Erick Bernabé Barrondo García