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sábado, 29 de junio de 2013

***Calles Cubiertas De Primavera***

***Calles Cubiertas De Primavera***
¡Oh! Calles cubiertas de primavera por donde camine… Calles donde estas las huella de mi hermosa niñez, donde pudieron haberme faltado juguetes pero no amigos, calles que fueron nuestro parque de recreo.

¡Oh! Calles de mi colonia de casitas iguales, donde camine lleno de ilusión con la lista incompleta de los útiles escolares, pero con la convicción de que la escuela era un lugar más que para aprender el ABC.

¡Oh! Calles pintadas de prim...avera, de jardines chiquitos y multicolores, donde las flores expelían aromas a durazno, calles de esquinas singulares, donde los postes eran los pilares, donde se reclinaban los muchachos esperando a las colegialas pasar… Calles que abrigan aquellas primeras ilusiones, alumbradas por la luna de abriles eternos, bajo cielos donde las estrellas parecían lucecitas de navidad. Calles donde me afane esperando a que la niña más bella del barrio saliera a comprar el pan. Calles donde di mi primer beso ese de pescadito que se da en un rinconcito.

¡Oh! Calles de la Primero de Julio donde soñé despierto, done de tanto caminarlas gaste la suela de mis zapatos y aun que bien lustrados, los agujeros en la suela los cubría con un cartón; calles donde se ha quedado mi corazón, al recordarlas, se me viene una tremenda obsesión, de querer volver a caminar por ellas, pues allí nunca fui un desconocido, pues allí siempre encontré el saludo amable y esa sonrisa inevitable.

¡Oh! Calles inolvidables que me evocan tantos recuerdos, que despiertan en mi esa melancolía que te deja un sabor rico en la boca… ¡Oh! Calles vestidas de primavera donde conocí la amistad verdadera, esa que supera los años y se sostiene aun en la distancia.
 
Si algún día vuelve a caminar allí, descalzare mis pies para volver a encontrar mis huellas, para volver a encontrarme a mí mismo, pues me doy cuenta que cuando partí buscando un sueño, dicho sueño no era otro más que el que en tus calles soñé y que fue el que deje.
Oxwell L’bu Copyright ©2013
Fotografía: Julio Debroy

martes, 10 de enero de 2012

***Por Esa Benditas Calles***

***Por Esa Benditas Calles***
Una callada quietud invade mi alma,
un remansó de recuerdos navegan
en mi corazón…

... Siento los aromas de mi infancia,
los perfume de mi juventud
y despierta en mi ese inquietud.

En momentos así duele la distancia,
el tiempo se convierte en verdugo
y la nostalgia es un dulce veneno.

La melancolía es compañía
recurrente en el presente,
que es como humo que se escapa.

Aun sabiendo que se nada contra
la corriente…
El corazón y la mente toman el riesgo.

Porque quieren llegar a la fuente
de ese caudal para quedarse,
en ese manantial de recuerdos.

Entonces las memorias empiezan
a fabricar espejismos…
Y de repente te vez en aquel lugar.

En esas benditas calles,
donde jugaste de pequeño,
en aquel inmenso parque de recreo.

Vez esas caritas sucias de felicidad,
con pantaloncitos cortos
y las rodillas reventadas de alegría.

Llega a tal punto la nostalgia y el anhelo,
que uno daría la vida por volver.
a esas a aquel lugar…

Volver a estrechar las manos,
de aquellos que fueron tus cómplices,
de travesuras y enredos.

Volverse a revolcar en el polvo
de esos campos cubiertos de alegría,
donde los sueños daban sus primeros pasos.

Sumergido en la nostalgia llegar a ese
preciso instante, cuando el amor
se cruzo en tu camino.

Distrajo tu atención y te diste
un tropezón que te hizo
tocar el cielo….

Porque esa primera ilusión,
provoco estragos en tu corazón,
que por momentos sigue siendo una obsesión.

Te basta con cerrar los ojos para ver
su sonrisa angelical iluminando
tu horizonte…

Te vez solo en la tu habitación,
ensayándote de poeta o cantor,
porque a tu puerta ha tocado el amor.

Con ese sabor dulce en la boca,
que atrae bellos recuerdos,
como abejas al panal.

Vez nuevamente a tus amigos,
reunidos en la cuadra,
para hacer fiesta en un día normal.

Cierras los ojos nuevamente y abres
de par en par las puertas del corazón,
para volver a sentir esa emoción.

De verte en esas calles donde caminando,
descubriste el camino que conduce
al cielo…

Entonces te das cuenta que esas realidades,
siguen gravitando en otra dimensión,
a la que es capaz de alcanzar el corazón.

Escuchas la música de tu juventud
y por un momento mágico,
vuelves a caminar por esas calles.
Oxwell L’bu Copyright ©2012