Mostrando entradas con la etiqueta los 80's. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta los 80's. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de noviembre de 2011

"Los Guardianes Del Poste"

“Los Guardianes Del Poste”
(Esquinando)
Cada día cual si fueran mercancía de pacotilla, asistían puntuales a la cita con su destino; un destino que les era esquivo y escurridizo, que muchas veces les tiro al piso la moral frente a todos, haciéndoles pasar frustraciones y no en pocas ocasiones humillaciones…

En grupo hasta el más tímido era atrevido y valentón, pero igual no faltaba quien se quis ...iera pasar de cabron. Un cuarto antes de las seis, uno a uno se iban sumando en aquel mismo lugar, en el que día a día, se reunían sin hacer ningún daño a terceros… En el que año tras año el tiempo les parecía un viejo ermitaño al que se les antojaba de vez en vez sobornar. Entre bromas, chistes subidos de tono y uno que otro piropo, veían a las chicas pasar, que se ensayaban a caminar con zapatos altos y al verlos apresuraban el paso y en su nerviosismo tropezaban. El desfile de las musas empezaba a partir de las seis luego de la jornada de trabajo, justo cuando el cielo se empezaba a bordar de estrellas, las flores dejaban sentir sus perfumes y dejaba sentir ese frio sabroso, que provoca que se antoje un café.

Pero antes de aquellas reuniones informales, los muchachos ya habían cumplido con su jornada; llegaban presurosos y se bañaban a puro guacalaso, si aun no había llegado el agua. Luego se empinaban el café que acompañaba a aquellas deliciosas chapurradas, un plato de frijoles volteados y platanitos. Poco después presurosos se despedían y cuando llegaba el papa y preguntaba por ellos, la mama replicaba: -Ese pata de chucho solo tramo y a la esquina se largo, si solo aplanando calles vive, puro guardián del poste parece, como si selo fueran a robar…En aquellas reuniones no faltaba el bohemio que cantaba a capela, el que repetía los dichos y diretes de la abuela y las cosas que no aprendió en la escuela. Y allí es quineando chuleaban a las patojas, que alguna veces los esquivaban y otras veces se mordían los labios para no reírse ante sus ocurrencias.

Para muchos aquellos muchachos, no eran más que los vagos de la esquina, alzados sin oficio, ni beneficio…Pero ellos tomaban esos comentarios gratuitos como parte de la propina, porque el pago verdadero lo constituirían esos recuerdos duraderos que los acompañarían el resto de sus vidas. Ya que cada vez que una de aquellas doncellas les sonreía, una estrellase caía y se posaba en su mirada y más de una vez así empezó una historia de amor.
Oxwell L’bu Copyright ©2011

miércoles, 24 de noviembre de 2010

"Las Guirnaldas de Adviento"

“Las Guirnaldas de Adviento”


Celebraciones en la Colonia

Los 80’s es una época que algunos les parece tan cercana y cada vez que la recuerdan les parece que fue ayer…Mas lo cierto es que han pasado 20 años y aun que como dice la canción: “sentir que es un soplo la vida, que 20 años no es nada…”La verdad es que en este lapso de tiempo tantas cosas han cambiado, en esta época el internet, las redes sociales y muchas de las cosas que resultan tan comunes hoy en día, eran conceptos o ideas en desarrollo y ciertos artículos estaban reservados solo para ciertos círculos sociales, como es el caso de los teléfonos celulares…

Por este tiempo, la: Quema del diablo” o “Día de los fogarones” poco a poco dejaba de ser el punto de inicio para las fiestas de fin de año, dado que algunas celebraciones se fueron acuñando en el calendario, como el “Desfile Navideño” de la organización Paiz que se realizaba en zona 4 y 9 de la capital, el primer domingo de diciembre. En La Colonia, “los carismáticos” iniciaban la celebración de “Las Guirnaldas de Adviento”, que principiaba precisamente, el último domingo del mes de noviembre, siguiendo el calendario litúrgico de la iglesia, el cual establece este, como tiempo de espera, para el nacimiento de el salvador, siendo este periodo los 4 domingos antes de la navidad.

Dicha celebración se realizaba a lo largo y ancho de la Colonia, en cada uno de los 16 sectores en forma simultánea por cada uno de las comunidades que constituían el grupo “Jesús Resucitado”. Dicho esfuerzo constituía todo un reto en cuanto a logística, coordinación y administración de recursos materiales y humanos. Comenzando desde ese primer domingo de adviento La Colonia se vestía de fiesta, en una celebración que era ante todo una forma de llevar el mensaje que “Sin Jesús no hay navidad” en una sociedad donde el consumismo iba ganando terreno.

Para la celebración de Las Guirnaldas de Adviento, los carismáticos preparaban con antelación todos los aspectos que esta involucraban, desde los refrigerios que se daba a los asistentes (usualmente ponche de frutos, champurradas, golosinas), invitaciones, adorno y decoración de las calles, sonido e iluminación, y la elaboración de la guirnalda en sí. La participación de niños, jóvenes y adultos le daba a dicha actividad un ambiente familiar.

La guirnalda iniciaba cuando la noche tendía su manto, con entonación de cantos navideños (Campana sobre Campana, Blanca Navidad, Noche de Paz, Navidad de Papel, etc.), luego se hacia la presentación de la Guirnalda en si dando la explicación su significado ** (la cual se incluye al final de este articulo), después se procedía a la lectura del evangelio y un momento de oración, para finalizar con una convivencia con todos los vecinos y participantes.

Como es de esperarse, no todos los vecinos eran participes de aquellas celebraciones, pero no pocas veces jóvenes poco asiduos a la iglesia o personas reacias a las cosas de Dios, durante estas celebraciones encontraban la ocasión para acercarse a Él y empezar una relación personal.

La última celebración de las 4 guirnaldas de adviento (el último domingo antes del día de navidad), se hacía en la iglesia con la participación de las 16 comunidades que conformaban el grupo, a cada una de las cuales previamente había sido comisionada para la preparación de esta gran evento en el que se cuidaban todos los aspectos, dado la gran cantidad de personas que asistían y que siempre se esperaba la visita de personas de fuera, tanto religiosos, como laicos. Cabe destacar que la iglesia se engalanaba con un hermoso adorno en el altar mayor y las dos naves laterales, adorno en la cual participaban, una gran cantidad de jóvenes y adultos talentosos, con habilidades en electricidad, iluminación, manualidades, y la participación del arquitecto Hugo Stuart (quien también era director del coro) quien ponía al serbio de la comunidad sus habilidades y talentos. En este ultima guirnalda, entraban a la iglesia, viniendo desde su sector cada una de las comunidades portando su guirnalda en forma de procesión, entonando cantos navideños que eran secundados por el coro dentro de la iglesia, luego se apagaban las luces dejando que únicamente las velas que una a una se iban encendiendo, iluminaran el templo mientras se entonaban cantos navideños, luego se procedía a la celebración de la misa.

Muchas cosas han cambiado y seguirán cambiando, pero hay cosas en la vida que llegan para dejar huella y hacer una diferencia.

Oxwell L’bu

Foto: Internet

**Explicación del Significado de la Guirnalda de Adviento:

La guirnalda de adviento es una corona que se puede hacer con ramitas de ciprés, pino etc. La forma circular simboliza lo eterno de Dios; las ramas verdes, representan la esperanza de la vida eterna dada a nosotros a través de Jesús.

Las cuatro velas (tres moradas y una rosada), simbolizan las cuatro semanas de Adviento, y nos indican que Jesús es la luz del mundo, (Jn. 8:12-13). Las velas moradas muestran que el Adviento es tiempo de preparar, allanar, limpiar y de arrepentirse. En esta época nos apartamos del pecado para volver nuestros ojos al recién nacido que es Dios con nosotros, (Mt. 1:23).

La vela rosada (que se enciende el tercer domingo de Adviento). Nos recuerda que debemos estar alegres porque se va acercando el gran día de la Navidad (Mc. 1:2). Se suele poner también una imagen de la virgen María en medio de la guirnalda.

Las velas de la corona de Adviento se enciende en los momentos de oración de cada domingo a partir del cuarto domingo antes de la navidad, ya sean en familia, catequesis o en la celebración de la Misa.

Lo que no debemos olvidar acerca de la guirnalda de Adviento:

• Se enciende solo una vela en el primer domingo

• Dos durante la Segundo domingo

• La vela rosada se enciende en el tercer domingo

• Las cuatro se encienden el cuarto domingo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

"Vientos de Vacaciones Parte III"

“Vientos de Vacaciones Parte III”


(Historias de La Colonia)

Con la cercanía de las fiestas de fin de año, algunos de los muchachos y muchachas optaban por trabajar durante las vacaciones, no solo para ayudar a sus familias, sino también para procurarse el estreno de navidad.

Durante el día las patojas y patojos eran los reyes de las calles, estas eran inundadas no solo por sus juegos, también por sus carcajadas y esa alegría que todo lo pinta de colores. Pero al caer la tarde, uno a uno los enamorados empezaban a sumarse…Parejas tomadas de la mano, otros esperando a la novia en la esquina o en una estación de autobús, otros regresando junto a los adultos después de una jornada de trabajo. Al tenderse el manto de la noche, el cielo se tapizaba de estrellas y en el firmamento se veían las montanas y el coloso volcán, en el cielo la luna con la cara tiznada miraba a las parejas de enamorados y a los que recién despertaban a esos llamados de la vida, que los sacaba de su guarida y los hacía ir de casaría, recorriendo las calles de la colonia.

Algunos optaban por irse a “sextear” como se le solía llamar a ese paseo por toda la sexta avenida de la capital. Yendo de vitrina en vitrina, para ver no solo las novedades de los almacenes, sino también a las vacacionistas que recién acababan de guardar la falda escolar.

La nueva onda del patinaje entusiasmaba a la juventud, que cuando el presupuesto lo permitía, abarrotaban las llamadas “pistas de patinaje” donde patinaban, haciendo maromas al ritmo de la música para llamar la atención de las muchachas que no pocas veces acababan en un tremendo somatón… Dado que no todos tenían esa habilidad de patinar sin caerse, era común ver a los patojos y muchachos ensayando en los callejones de la colonia, en los que pese a las caídas no disminuía su entusiasmo. Los llamados repasos seguían a la orden del fin de semana los cuales se disputaban la atención de aquella generación que amaba el baile, pero a la que aquella moda empezaba a empatinar. La música y el ambiente que reina en las pistas de patinaje eran como un imán, para aquella muchachada, que buscaba puntos de reunión donde esquivaran la mirada inquisitiva de las mamas de las muchachas. Los pistas más frecuentadas por la cercanía a la Colonia, eran el Resbalón (que estaba en el Centro Comercial Montserrat en la Calzada San Juan) y El Corralón (en la calzada Roosevelt). Tanto para ir como para regresar y hacer que el dinero rindiera, más de alguno, se colaba (subirse sin pagar) en la puerta trasera de la camioneta, para ahorrarse los cinco centavos que costaba el transportarse por aquel tiempo, alguien se preguntara, pero que compraba cinco centavos, pues una bolsita de Tortix, un chocolate, un par de cigarrillos (pues los vendían sueltos) en fin. Algunos hasta caminaban de la Colonia a la calzada san Juan de ida y vuelta, para ir a comprar los ya extintos discos de 45 RPM los cuales de cada lado tenían una canción, para tener la música del momento, para los repasos. Algunos otros se pasaban hasta horas de la madrugada esperando, que el programador de turno se durmiera o se le olvidara poner la señal de identificación de la estación de radio, la cual ponían justo al iniciar la canción, cosa muy común en aquellos días para disuadir las copias que se hacían en los casetes.

Los años ochenta traían sus vientos de cambio, no solo en cuanto a la música y las modas, también en el ambiente socioeconómico y político que aquella generación enfrento en medio de ilusiones, sueños y el recuerdo del primer amor.

Oxwell L’bu
Fotos: Internet