jueves, 24 de marzo de 2011

"Antojitos Chapines...Humo en tus Ojos***

“Antojitos Chapines…Humo en tus Ojos”


(Odisea de los Patojos)

Comer en la calle, siempre tiene otro sabor… Un encanto que quizás solo las mamas pueden explicar. Porque resulta que cuando los patojos comen en la calle la comida no alcanza y lo que en casa les parece un purgante en la calle les sabe a manjar…

En La Colonia todo quedaba cerca, ¡Bueno!, la tienda de don Chepe, el mercado, la iglesia, la escuela y por supuesto la casa de los cuates (amigos), pero cuando se precisaba de “Otras cosas” y se necesitaba ir al centro de la ciudad y eso era otra historia. El viaje al centro capitalino se convertía en una verdadera odisea por el tiempo que tomaba ir, a pesar de la cercanía en cuanto a distancia, de esta península incrustada en el área metropolitana.

Doña Conchita la modista de la cuadra, necesitaba recoger con urgencia unas telas en el centro, por lo que se vio obligada a pedirle a su hijo Quique de 10 años que fuera al centro con otros dos de sus amigos; les dio para el pasaje y para que se compraran alguna que otra chuchería (golosina) por si les daba hambre. Y así con la determinación de un astronauta, se dispusieron los tres patojos a abordar la camioneta de la ruta 7 en la 5ta. Avenida.

Allí empezó aquella odisea, pagaron solo dos pasajes y el otro se coló (entrar sin pagar) por la puerta de atrás, para ahorrarse los 5 centavos y tener para mas chucherías. Aquel viaje hasta el centro de la ciudad duro casi una hora y media, uno de ellos ya iba maridado de tanta vuelta y el olor a diesel. Pasaron por toda la calzada San Juan, luego por el Trébol, de allí por toda la Avenida Bolívar, luego la 18 calle, tomando la novena. Avenida, para despues bajarse en la novena calle y de allí agarrar caminando para el Portal del Comercio, donde estaba instalado el comercio de los turcos que vendían las telas.

Caminaban con prisa, más haciendo pausas, cuando se paraban a contemplar los edificios, las vitrinas de los almacenes y la belleza del Parque Central con sus jardines, flanqueado por la catedral y su revuelo de palomas, el Palacio Nacional y su color verde arrepentido con sus vitrales árabes y jardines, luego el parque Centenario con su Concha Acústica y ese portal donde colgaban las buganvilias… Y qué decir del Portal del Comercio, que les parecía como una fortificación romana.

Finalmente llegaron al almacén de los turcos, contaron el pisto (dinero) con diligencia y se lo entregaron al tendero y este les dio las telas envueltas en papel de color café y una bolsa platica. El centro no dejaba de cautivarlos, con sus rótulos de neón, las novedades de las vitrinas, la belleza de los jardines y sus calles anchas donde a cada ratito pasaban carros de todos colores. Por lo que decidieron irse de capiusa (no regresar directamente a casa) y se fueron a echar una vuelta. Tomaron el pasaje Rubio con sus ventas de lotería y joyerías, para irse a sextear. Su destino recorrer toda esa avenida, pero se detuvieron un buen rato en la “Juguetería de Chicaos y grandes la alegría” a ver a través de la vitrina todos aquellos juguetes, que solo habían visto por los comerciales de la tele. Luego avanzaron otro poco hasta llegar a los cines Capítol, pero allí empezaron a sentir hambre. Contaron el pisto que tenían restando lo del pasaje, pero para un restaurant nel pastel, no les alcanzaba, por lo que decidieron emprender el regreso, con la idea de pasar a la tienda de don Chepe y tomarse una agua (gaseosa) y unos Tortix.

Así lo hicieron, pero cuando iban pasando por la catedrales llego un aroma, que les alboroto las lombrices… Era en el mercado central, en la entrada estaba “El Platillo Volador: y sus ceviches de concha, pescado y camarón, pero no fue eso lo que les llamo la atención. Al entrar se sentían los aromas mesclados de todo tipo de comida, de garnachas, el pepián, el revolcado… Todo aquello era para que las lombrices sé volvieran locas…-Pase mi reina que el Caldo de res está listo y por el pisto, ni se preocupe que le alcanza…- Pase mi rey que los chiles están calientitos pa’ comérselo con los franceses…-Don no entre allí, porque la comida tiene amebas, vengase pa’ ca que esta limpiecito, le servimos su atolito y chuchitos calientes… -Mi reina aquí le tengo su revolcado y le lleva a su enamorado… -Pásele, pásele que las enchiladas ya se acaban y si no se apura por no probar el mole de plátano le va a dar locura… -Nía venga pa’ ca aquí le tengo su pollito frito pa llenar el hoyito … -Mire que rico mija, los chicharrones con picado de rábano… De tanto que miraban, que no se decidían, mientras que mentalmente hacían las cuentas. Finalmente se decidieron por el que tenía un rotulo que decía “Antojitos Humo en tus Ojos” el cual hacia honor al nombre, porque estaban allí las parrillas, asando la carne, los chorizos, la carne adobada, las longanizas y las cebollitas, por supuesto no faltaba el atol de elote, el arroz en leche, el fresco de súchiles y los antojos de ley: Los rellenitos, las tostadas y los chuchitos. Ya no habían asientos por lo que les toco comer al “parador” en la esquina del mostrador, se compraron tostadas con guacamol y salsita salpicada de queso y perejil y para tomar el bendito atol de elote, el cual se repitieron, lo disfrutaron tanto, como que nunca lo hubieran probado, pero a la hora de pagar, tuvieron hasta que dar el dinero del pasaje.

Para esto, ya empezaba a anochecer en las calles de la “Tasita de Plata” se miraban las luces que hacían ver a las aguas del fuente del parque Central como si estuvieran bailando, las luces de neón de los almacenes, los faroles del parque central, todo en su conjunto les parecía un lugar celestial. Pero tenían que regresar y lo que no estimaron, era que era la hora pico, cuando todo mundo quiere regresar a casa y las camionetas van llenas a reventar al punto que no hay espacio, ni para irse sentado a la ley de Horacio, con una nalga en el espacio…

Todos los buses pasaban llenos y aunque la gente alzaba la mano en las esquinas, estos no paraban. Por lo que tuvieron que caminar casi hasta llegar a la calle Martí, donde finalmente un grupo de gente en estampida embosco a una camioneta que venia vacía, pero los patojos tenían que colarse a como pudieran, pues se habían comido lo del pasaje. Se pusieron las pilas y entre la multitud se subieron, el chofer a cada rato decía “- porfa vengan a pagar que tengo cuentas que entregar… -‘Puta, vengan a pagar que la gasofa no es de grolis”.

-Ya arranca vos, dejate de pajas. –Que pajas, si no pagan no arranco. –Déjese de babosadas usted, que ya saco lo de su moco, a mi no me dio ticket. –Si uste a mi tampoco… -Aprovechados son pu….

Ya iban rumbo a casa con las telas y sentados atrás, mirando las luces, pero la camioneta se tomaba más tiempo para regresar, del que tomo para llegar porque paraba a cada rato. Finalmente llegaron a la Calzada San Juan cuyo trayecto se miraba como un inmenso bosque que no terminaba, hasta que asomaron las luces de la Florida; ahora si ya casi estaban en casa, pero la camioneta seguía llena. Tomo sobre la octava calle de la Florida recto pasando por el mercado, luego cruzo a mano izquierda, hasta que al tomar la 5ta. Avenida, alcanzaron a ver aquel cordón umbilical, de unos 100 metros que era la entrada a la Colonia, el cual la unía con la metrópoli capitalina. Después de toda aquella odisea el viajecito había valido la pena, o como dicen los patojos “Estuvo chilero” pero que felices se sentían de estar de regreso en ese su pedacito de cielo.

Oxwell L’bu
Imagen: Internet



***Chichicaste Picón***

***Chichicaste Picón***
(Rey Feo Universitario)

No es por feo ni por alzado,
que tengo este aspecto desaforado,
ni porque tenga la intensión,
de ganarme sus aplausos…

No soy orador de profesión,
hablo y canto porque en mi
boca puso su lengua y su voz
La Chalana…

Que es la prima de tu hermana,
pero que no está emparentada
con vos…

No soy poeta, ni profeta,
ni le toco la trompeta al político
que hoy se pasea en bicicleta
y mañana anda en un Rolls Royce…

No soy chafarote pero amo a esta
tierra más que cualquier otro c….
Que habla del diente al labio,
pero cuando le avientan pisto
se convierte en traidor…

Soy como el flagelo bacteriano,
que provoca esas picazones en el ano,
del que proclama ser un gran señor.

Mis palabras tiene el efecto por defecto
del rota virus que se propaga con la tos,
de los que se sienten aludidos cuando
canto mi canción…

Si la huelga es más que una comparsa,
es la que la que denuncia toda esta farsa
y le quita sus disfraces a todos esos,
que nos cuentan historia falaces…

Soy Chichicaste Picón
estudiante universitario sin profesión,
pero con esa pasión por mi pueblo
que tiene el efecto de un Alka Seltzer
en mi pecho…

Que para defenderlo estudio Derecho,
para refutar al timador Economía,
y si alguien quiere dormirlos
con un pastilla me hago Doctor.

Mi voz nos es complaciente
es de denuncia…
Los acomodados dicen que soy demente
porque mi lengua no es clemente,
con esos que han explotado a mi pueblo
y hoy se dicen su defensor…

Estudio Ingeniería pa’ que nadie
nos venda porquerías y construyamos
un mundo mejor…

Chichicaste pa’ que te pique,
Picón pa’ qué te deje indigestión,
y dejes esas codicias obscenas,
que te hacen andar en la pepena
mientras mi pueblo pasa penas.

No olvides que estudio psicología
pa’ que no me des melón por sandia,
y si no te causo empatía es porque mi tía,
saco tus trapitos al sol…

Disculpa si no son tan refinadas
mis palabras…
Pero para eso de las labias le consulto
a los muchachos de comunicación.

Y a los de Arquitectura que diseñan
trilogías con estatura les pido
denunciemos la impostura de los
que se dicen tener la estatura
pa’ gobernar pero nunca
aprendieron a obedecer…

Oxwell L’bu
Imagen: Internet

lunes, 7 de marzo de 2011

***Ricardo Arjona***

Ricardo Arjona...


Le da voz a toda una generación...

Generación que nació y creció
en medio de una guerra...
Niños que jugaron en medio
de gases lacrimógenos
y protestas…

Con sueños por forjar
que se pelean con el presupuesto,
aspiraciones de patojos corriendo
detrás de una pelota...

Arjona contador de historias,
que pones a cantar a las letras,
que haces que se confabule
el verso y la prosa...
Para que le canten a la
mujer hermosa
de las cuatro décadas.

Arjona cantautor de lo adverso
que le dedica un verso al indocumentado,
porque si el norte fuera el sur
yo tampoco hubiera inmigrado..

Te subís al Quinto piso
y desde tu trinchera vez la guerra
urbana donde la nena y el que quiere
que nadie vea...
Van caminando en suelo minado
mientras otro desde su cama
grita hermano Como duele.

Historias de un taxi donde más de
alguien nos va J..... La vida
Noticiero que ignora a los
pingüinos en la cama.

Galería Caribe donde bailan
la parodia de la vida…
Esperando en una esquina
al diablo y a Dios a
la misma hora.

Arjona vos que le das voz
a los que un canon los dejo callados,
vos que recoges los ecos del viento
en cada canción...
No te canses de recordarles
a tus hermanos que Jesús
es verbo no sustantivo.

Que el Mesías camina entre nosotros
y que la primera vez es la que
se hace por AMOR...


Oxwell L'bu
Imagen: Internet

***Alux Nahual***

***Alux Nahual***


Bohemios del rock de una semblanza,
que mescla los sonidos autóctonos,
de nuestros ancestros para develar,
el misterio de la “Fabula del Grillo y el Mar”.

Viendo llegar en el horizonte a las carabelas,
que viene pregonando una “Conquista”
que al final nunca se concreto…

Porque aquí seguimos vivos aferrados
a nuestras tradiciones y costumbres,
viviendo en la cultura de los “Hombres de maíz”.

Desnudada el alma en un “Libre Sentimiento”
sabiendo que nada cambia “De la noche
a la mañana” en esas batallas del corazón.

Señalando a los “Traficantes de Religión”
que comercian sin quitar el dedo del reglón,
por eso “Toca Viejo” que el cielo escuche
tu voz para qué el ingenuo no caiga en “La Trampa”.

Pues siendo “Como un Duende” un pueblo
no puede avanzar, ni proclamar un “Alto al Fuego”
en esta “Centroamérica” cuna de poesía
que trasciende…

Por eso a vos que mirando el cielo suspiras,
te decimos “Aquí está tu tierra” por que
“Dime si al olvidado” todo lo que ella te ha dado.

Pues tu vida es un misterio que sola
la luz de lo alto te puede develar,
así que une tu voz y cantemos a esta
tierra bendita con el rayo y el truene
de Alux Nahual.

Oxwell L’bu
Imagen: Internet

***En la Tienda de la Esquina***

***En la Tienda de la Esquina***


Todos los días espero con la emoción
de un desesperado mi programa de las 6
y justo cuando iba a empezar mama
me manda a la tienda por azúcar para el café.

De mala gana tomo el billete y salgo corriendo,
tropezando con mis prisas…
Con el carácter fastidiado y malhumorado.

Y para terminar de rematar justo al entrar,
escucho la voz de doña Concha y sus chismes,
que me vas bien son letanías que recorren el barrio.

Don Chepe con la paciencia de un beato que espera
la canonización le da larga a la conversación
y yo con una prisa de asalariado…

Le pedí ya tres veces la azúcar pero no me escucha,
pues con doña Concha se ha puesto a rezar,
yo queriendo mandarla al infierno a gobernar.

En eso escucho una voz de mujer,
que más bien es la de una niña,
pidiendo huevos y mantequilla,
qué carajo ¡La chiquilla!
Si antes llegue yo…

Pero antes de yo protestar don Chepe
me hace callar y con su paciencia de artesano,
atiende a la niña haciéndome una señal con la mano.

¿Azúcar es lo que queres? Me la despacha sin mirarme,
yo pongo el billete sobre el mostrador y salgo corriendo,
pero tengo que regresar porque olvide el cambio…

En esa mi prisa descomunal avanzo como un animal
y sin darme cuenta tropiezo con mi destino,
que ya sea interpuesto en mi camino…

Y el resultado es una torta de huevos desparramados,
unos ojos que encienden algo que estaba apagado en mí,
pues si antes la vi seria que andaba despistado…

Porque basto un segundo para que me
dejara el corazón alborotado…
Mientras sigo embobado tratando de
recoger algo que ya se echo a perder.

Con su voz de niña-mujer me dice
¡No te preocupes! Comprare otros,
apenas alcanzo a levantarme avergonzado
con mis pensamientos aniquilados…

Esta vez no me importa cuánto tiempo
don Chepe nos haga esperar porque
¡Hoy tengo todo el tiempo del mundo!

El con su eterna paciencia hace el despacho,
cuando ella va a pagar me sale lo macho,
y pongo el cambio que tengo sobre el mostrador.

Don Chepe con una sonrisa cómplice me dice:
Muchacho no te preocupes el resto lo cargare
a tu cuenta….


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***En la Tienda de la Esquina II***

Perdido en tus ojos…
Ya nada me importa vamos avanzando
por la avenida que hoy deseo que su
longitud se extienda hasta la eternidad.

Pero más pronto que tarde llegamos a tu portal,
yo me siento enjaulado como un animal,
no sé como inventarme una excusa para
verte otra vez…

Pero mira si es clemente el destino cuando
con o sin razón apuesta por ti…
Tú me dices: Ven mañana para devolverte
el pañuelo limpio.

Despidiéndome sin querer me despedir,
¡Zampo la carrera a casa! Donde mama
espera el azúcar para el café.

Al llegar exclama: ¡Puchica vos! Yo pensé
que te habías ido al ingenio por la azúcar,
luego me voy a mi evitación…
Ella me pregunta si no veré más la televisión.

Yo recreo nuestro encuentro una y otra vez
cual si fuera una película que proyecto
en mi memoria…

Bendigo a doña Concha con todo y sus letanías,
y a Don Chepe por su complicidad,
cuento las horas para verte otra vez.

Preguntándome una y otra vez,
como es posible que me haya
encontrado con un ángel,
si yo solo fui por el azúcar para el café.

Oxwell L'bu
Imagen: Internte